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- En los últimos dos años, la actividad económica mostró una trayectoria no lineal: una fuerte contracción inicial seguida de una recuperación que llevó a un aumento del PIB del 5,2% entre los cuartos trimestres de 2023 y 2025. Los primeros meses de 2026, según el EMAE, anticipan una nueva caída.
- El crecimiento económico fue altamente desigual entre sectores de actividad: la Intermediación financiera, las ramas primarias y Hoteles y restaurantes tuvieron fuertes expansiones, en contraste con la Construcción, la Industria y la Administración pública que sufrieron graves retrocesos, castigadas por las políticas públicas.
- Este crecimiento desbalanceado tuvo como resultado un escaso aumento del empleo: Entre los cuartos trimestres de 2023 y 2025 los puestos de trabajo crecieron solo 113.000 (+0,5%). Mientras los Servicios financieros y las ramas de producción primaria sumaron en total menos de 14.000 puestos de trabajo, la Industria y la Construcción destruyeron casi 228.000 puestos, y la Administración pública junto con la Enseñanza, a su vez, expulsaron 51.600.
- Más allá del número, se observa un claro deterioro en la calidad del empleo: en los últimos dos años se perdieron 265.800 empleos asalariados registrados con plenos derechos, mientras que crecieron en 345.700 los no asalariados, principalmente trabajadores por cuenta propia informales que general actividades “refugio” ante la falta de oportunidades e ingresos en el empleo formal.
- Los salarios registrados muestran una importante contracción desde agosto de 2025, en un contexto de mayor inflación, techo a las paritarias y menor capacidad de negociación sindical. La pérdida salarial real promedio alcanza el 9% entre noviembre de 2023 y febrero del año actual y crece hasta el 13,0% si se utiliza un “IPC reponderado” para el cálculo que considere una canasta de bienes y servicios más actualizada.
- La disminución sistemática reciente de los salarios afecta tanto al sector privado como al público, aunque este último evidencia un deterioro más marcado: en febrero de 2026 se ubicó 18,3% por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023. Esta caída se eleva hasta el 37,2% en el caso del sector público del nivel nacional.
- Este proceso de deterioro salarial consolida tendencias previas. El poder adquisitivo del salario registrado privado resulta 25,5% inferior al de noviembre de 2015; mientras que el salario público se encuentra 40,8% por debajo de ese mes.